domingo, 6 de mayo de 2012

Un grito de soledad




Un día tuve un sueño. 
Me desperté a tu lado, pero teníamos treinta. Habíamos dormido juntos. 
Eran las mismas sábanas que habíamos comprado seis años atrás, tu misma sonrisa y nuestra mirada felina. Tu cara era diferente. Estabas sólo, entonces. Yo estaba sola, por dentro. Compartíamos tarjetas de bienvenida, nos intercambiábamos los números de teléfono y la dirección postal. Nos encontrábamos en los cafés. Pero ya no estábamos juntos. Lo estábamos ahora, en aquella cama. Pero éramos diferentes, como una película en blanco y negro. Nos deseábamos sin decir nada. Nos cruzábamos por la calle con sendas parejas y ni nos conocíamos.  Nos citábamos a escondidas tres o cuatro veces al año, cada vez en una ciudad diferente. París, Roma, Madrid.. Nos inventábamos profesiones. Tu decías que recordabas la forma en que cerraba los ojos cuando hacíamos el amor y yo echaba de menos como ponías mi pelo detrás de la oreja. El móvil sonaba a veces, a media noche. Recuerdo aquella noche con extraña exactitud. Nos habíamos saltado las reglas. Nunca me habías invitado a tu casa. Todo estaba ordenado. Había ropa tendida y juguetes en el suelo. El grifo de la ducha dejaba ir una gota tras otra. La silla del comedor en el suelo. El té de regaliz que se coló por mi garganta. La sutil forma de desabrocharme la camisa, tus gafas de sol delicadamente colocadas en la mesa. El olor de tu colonia, en mi cuello. La forma en cómo me cogiste de la mano y dijiste: "¿bailamos?" Cuando cerré los ojos y me preguntaste si estaba bien. Que si no quería hacerlo, si no quería hacer esto, no ibas a enfadarte. Nosotros como si no hubiésemos acabado nunca, nosotros sin desprendernos de la juventud. Nosotros cómo si no pudiésemos dejarnos ir. Preguntándonos porque habíamos escogido ser sólo amantes. Porque queríamos ser conformistas pudiendo comernos el mundo, lentamente. 

6 comentarios:

Forgotten words dijo...

Me encanta esta entrada, es un amor diferente, atípico, pero por ello no es un amor menor y por eso me encanta, y solo espero y deseo que al final se den cuenta que pudiendo vivirlo todo a tope es una tontería quedarte solo con las miajas

labiosdefresa dijo...

me encanta, casi lloro! precioso, precioso! y cuanta razón lleva el texto y cuantos de nosotros dejamos escapar ese amore verdadero...

Javier Gómez dijo...

Muy bonito el texto, aunque un poco triste, besos

SMSC dijo...

Buuuuaff, impresionante. En serio, impresionante. Qué manera de describir una realidad, es impresionante, no tengo otra palabra.

Ela dijo...

awwwww, yo he tenido sueños que a la larga se han hecho la mas hermosa realidad, dejé de conformarme y vivi, vivo por él y él por mi u.u

Paula dijo...

Qué bonito! :)