
Me he puesto a recordar todos los inviernos que he perdido. Y me acuerdo de ella, sentada en ese sillón junto al fuego, contándome historias que había vivido en cada ciudad que había dormido. Tenía esa voz tan especial, que hacía transportarte en ese mismo instante donde tu siempre habías querido estar.
Toda ella,me recordaba a una canción de Quique González. Luego cuando se reía de todo aquello que un día nos hacía feliz, me venía esa imagen en los columpios jugando a ser mayores, bajo los rayos del sol de verano, cuando su piel se iluminaba por el sol y deseaba con irse corriendo, a buscar tormentas y nubes negras de las que colgarse. Y yo, me quedaba allí quieta, deseando tener suficiente valentía para hacer lo mismo que ella.
Emma siempre había sido el viaje más largo que todos querían hacer. Había sido todas las cosas de las que te acuerdas cuando llamas por teléfono. Y llegó, un día, que incluso era todas las camas deshechas de motel que podías imaginar.
No sabía como ni cuando dejé de seguirle la pista, creo que fue un día en la estación cuando me dijo que se iba a Alemania a luchar contra todas sus ambiciones y a jugar con muñecos de papel y a contar el tiempo hacia atrás.
Y yo en ese momento, quise morirme, porque se iban todos los cuentos que había anhelado escribir.
Por que se iban, todas las cosas que sabía que no saldrían bien.
(la intro de antes no me gustaba)
Foto: Dresden '08
Música: Corinne Bailey Rae – I'd Like To