
El calor que sientes cuando llegas a casa es lo mejor. Es como unas Navidades.
Es lo mejor de estar una semana fuera de casa. Llegar y sentir el calor que hace en ella.
Reconocer el olor y sentirte segura. Ver tu cama y entrarte una ganas enormes de meterte en ella. Nunca hubiese imaginado que se puede añorar tanto una casa.
Cuando he llegado, he dejado la maleta tirada por ahí. Reventada después de pasearla por medio metro, hacer transbordo a la L5 y luego coger el tren hasta casa. Suerte que esta maleta puede aguantarlo todo, después de haber viajado tanto. No como yo...igual voy a tener que comprarme un suplemento vitamínico para que me de más vitalidad y energía y que a las 3 de la tarde no me apague por completo como ahora, que me entra un sueño siempre...
Pero llegar a casa, también es, contar mentiras. Decirles a tus amigos que todo te está yendo estupendamente ( y no digo que las cosas me van mal), contarles todo lo que haces pero adornandolo todo un poco.
Te llama tu mejor amigo, y le preguntas que qué tal todo. Y él te cuenta sus novedades, qué tal le va todo, si a conocido o no a alguien. Y sin que te lo pregunte, vas y le cuentas todo el rollo, en plan " a mi también me va todo muy bien, no me he enamorado, aún, pero estoy conociendo a gente" y él te mira y te dice "que se alegra" y tu en el fondo crees que te tiene un poco de envidia, o a lo mejor, le tienes tu a él. Y quisieras poder decirle, que a pesar de que te has mudado por un tiempo, tu vida sigue siendo igual que antes, que sigues pensando que nunca te va a pasar nada bueno, que a pesar de los más de 20' que pasas cada día en el metro aún no te has sentado al lado de ningún chico "guapo". Y que estás harta de fingir y de que quieres salir corriendo todo el tiempo. Que levantarte a las 6 de la mañana es un "coñazo" pero que luego te ríes un montón. Y todo eso, y mientras los dos os sonreís.
Y él te desea suerte y tu a él. Pero desearías un abrazo de "tranquila". Y todo se vuelve estático y tú, vuelves a sentir ese calor. De querer y no querer irte, otra vez.