Mostrando entradas con la etiqueta Brian. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brian. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de febrero de 2011


Creo que lo he entendido. No soportas ver como me beso con otros. Pues no hay más. Supongo que si no quisiste quererme bien, es lo único que puedes esperar de mi. Que si me dejaste por otra o por tu orgullo de creer que no me harías feliz o que no eras suficiente para mi, ya no sirve. 
No quiero que vengas a decirme, que ese no me conviene o que le conoces bien y no es lo que busco. No me importa, no son tu. Y tú no estás aquí, ya. 
No quiero que me envies más, esos mensajes que dicen que tus labios se perderían en mi espalda. No lo digas. No quiero que me busques en la multitud de la fiesta y que me sigas al baño, que aunque creas que lo hace disimuladamente, no funciona. No dejes a tu cita, por mi. No me digas que me escape contigo. Que hace dos meses que no me besas y lo echas de menos. Sabes que no puedes echarme de menos. Tu te fuiste. Que no quiero que funcione, el "te acompaño a casa". 
No quiero que mis amigos me presenten a todos los tios disponibles de la ciudad, para que nos olvidemos. Que no quiero escaparme de todos los lugares en los que coincidimos y escribir todas estas historias sobre ti. Trato de convencerte. A veces, quisiera poder tener un boli rojo y corregir esos errores que hemos cometido. Y otro, azul para pintarnos en otra situación. Pero no hay otra situación, ni siquiera tengo alguna solución. Sólo, que me encanta que sientas celos. Y que me mires con esa cara de niño bueno, deseando que la mano de X no se aproxime tanto a mi. Y por un segundo poder cambiarte por él.

miércoles, 12 de enero de 2011

Dices que tu madre te pregunta porque no has vuelto ya, a casa. Y le dices, que aquí tienes un buen trabajo y un piso en el centro que te encanta. 
Dejas enfriar la sopa y me preguntas si me acuerdo a veces, de lo nuestro. Si es verdad, que sólo se puede querer una vez en la vida. Y con esa vez, la consumes tanto, que nunca podrás querer igual. Sólo diferente.
---------------------------------------------------
Claro que me acuerdo: "Dos años atrás, cuando nos cruzamos en la calle. Tú con tu sonrisa alegre y tus zapatos rojos, tu pelo alborotado. Me giré cuando entraste en esa tienda de ropa y supe que ya no podría dejar de mirarte más. Que iba a ser irremediable que no pudiese parar de pensar en ti. Me acuerdo de mi móvil sonando y a ti con un vestido monísimo y de nuestra primera noche juntos, nuestra primera vez. Dicen, que eso no se olvida y yo estoy dispuesto a no hacerlo. Luego, vinieron los post-it en la nevera y tus mensajes bonitos en el contestador. Y me descubrí haciéndote caricias mientras dormías y observarte desnuda entre las sábanas de mi cama. Y luego, entendí que siempre me querrías demasiado. Que tu siempre serías demasiado para mi. Entonces supe que debía dejarte ir. Que nunca podría quererte de la misma forma que tu lo hacías. Que siempre estaría deseando hacerte feliz con mucho y luego vendrías tú y con un beso desmoronarías mi día. Me acuerdo de todas las veces que te he visto llorarme y las ganas que me he aguantado de no poder ir a abrazarte y cuidarte. De nuestra extraña forma de olvidar. 
Por eso, me acostumbré a olvidarte bebiendo, saliendo con todas aquellas chicas que no tienen nada en común contigo. Y tú, en cambio, sólo haces que salir con aquellos chicos que son todo lo que podías pedirme a mi. Sé, que lo entiendes. Pero no quieres evitarlo. Y sabes, que ahora si podrías pedirme que me fuera para siempre. Podrías pedirme que no volviese de mis vacaciones para cuidarte. Yo sólo te pido que dejes de quererme. Que este demasiado, se está volviendo más fuerte que nosotros. "
----------------------------------------------
Coges la cuchara y soplas flojito. Cierras los ojos, me das la mano y la pones en tu pecho y dices " esto nunca va a parar".