domingo, 1 de marzo de 2015

Ecos

Me encanta leer. 
Me transporta a otro lugar. 
Soy capaz de olvidarme de todas las miserias, de los problemas que me rodean, de toda la amargura que soy capaz de sentir. Me olvido de cuando me llaman fuera de horario laboral para ir a trabajar, de cuando digo que no porque no me apetece, porque odio que me envíen a un servicio que no he ido en un año, que me envíen a un lugar donde no he estado nunca o tal vez donde hay un mal rollo que se palpa en el aire...
Las horas pasan más rápido si estás enganchado a un libro que te cautiva. A mi suele pasarme sobretodo con los de Agatha Christie. Me encanta que hasta el final no descubras quien es el culpable o la culpable de mantenerte horas leyendo, horas que quizás (como en mi caso) destinaría a estudiar algo de alemán, o bien para hacer cursos sólo con el objetivo de mejorar en la lista de trabajo. 

Pero ahora, ahora, me he "enganchado" a un tipo de libro de éstos, los cuáles están de moda leer ahora. Me lo recomendaron y aunque era reacia a empezarlo, ya que me había leído los dos primeros volúmenes de C.Grey y no me habían gustado, le he cogido gustillo y en a penas unos pocos días ya estoy a punto de terminarlo. Pero no vengo a explicar, si me gusta o no. En realidad pienso que, no sé que placer hay en leer este estilo de libros. A mí, sinceramente, sólo me han traído que "dolores de cabeza". Si no tienes pareja, quieres tenerla para experimentar lo que lees. Pero, sin ánimo de confundir, si tienes ni por asomo te pasa ni una de las cosas que lees. Tu devoras el libro y tu mente imagina lo más rápido que puede, lo procesas, y te imaginas que eres tu la protagonista. Pero se queda ahí. No digo, que quiero que todo lo que leo me pase. Pero es que aunque intententaras reproducirlo en la vida real no tendría efecto. No saldría como te lo has imaginado, ni tan siquiera como lo has leído. Que en realidad es aún más triste de lo que parece. Porque sólo habrías de estudiarte aquello que te ha gustado y reproducirlo directamente.
A parte, está, que te sientas culpable por querer al protagonista masculino del libro. Por imaginarte, que tu eres la chica y "él" te besa a ti, entre otras cosas. 

Claro, que peor aún, es leerte un libro de estos mientras escuchas música sensiblona y romántica y en castellano. Yo no soy mucho de escuchar a P.A pero cuando me pasan cosas que no me gustan y me disgustan bastante, me pongo a escucharle. Y después de él, vienen otros...

Así, que comprenderéis que no os recomiende este libro. A menos, que os guste martirizaros o bien, vuestra pareja lea lo mismo que vosotros. Si no, tendréis un problema más añadido a la lista, tendréis complejo de chica de libro ( no sé si es peor esto que la realidad). 


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