
Creo que los días de lluvia me apago y me entra la melancolía. Y me pongo a pensar.
Me inundan los viejos sentimientos. Los viejos días grises. Los días acompañada. Y sufro como un revolcón de emociones que muchas veces, me hacen trizas.
Cuando salgo con mis amigos y llueve, es cómo que necesito gritarles que estoy mal. Que echo de menos un montón de cosas que no se si he tenido, pero que deseo recuperarlas.
Siento como si mi corazón latiera a 1000rpm. Y luego, se apodera de mi un deseo irrefrenable de "autoflagelación" en el que no puedo controlar mis dedos que escriben a la velocidad de la luz, marcando con fuerza las teclas de mi nokia, y que buscan irremediablemente un nombre, un teléfono que no debería aparecer ya en mi agenda. Y luego, pongo todos esos sentimientos que siempre he querido contarle, y un segundo más tarde los borro porque está totalmente fuera de lugar. Y pienso, en algo mejor, y no encuentro nada. Y se lo enviaría en blanco, sólo para que viese que aún sigo recordándolo. Que soy una imbécil que le dejó escapar años atrás. Y entonces, escribo cualquier chorrada del tipo " estoy en bcn de fiesta y esto es total, tendrías que venir" y lo envio. Y luego me arrepiento, porque que espero que me responda? "estoy de fiesta yo también" y punto. ni un besos ni nada. Estoy intentando ligar con una chica, eso estaría bien, supongo. Para intentar olvidar. Más rápido. Y luego, miro a mi alrededor, y sólo espero una sonrisa, de cualquier desconocido que se esconda entre una copa de ron, miel, claro.
Y miro por el retrovisor del coche, y espero que no llueva. Sólo para intentar recuperar un poco de dignidad. Perdida antes de la última copa.
foto: Roma '10
*y des de aquí ya felicito a N y D, por su cumple (por separado).