Capítulo 1:
Después de todo. Acabó bien.No voy a olvidar tu sonrisa al despertarte. Eso seguro.
Ni tampoco la forma en que coges la almohada por la noche. Y menos aún, que a veces hables. ¡Eso si que fue gracioso!
Tus tres días fueron los míos. La gente se preguntaba cómo nos llegábamos a entender. Y la verdad, es que lo hacíamos complicado. Tu intentabas hablar español y a mi me volvía loca corregirte. No voy a olvidar el último beso antes de otoño en la estación de trenes.
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Milán. Y ahora debo confesarte que por un momento, en aquel ascensor te fui infiel.
En el aeropuerto. Vuelo cancelado a Barcelona. Y un chico que se acerca y me hace perder los papeles. No sé cómo. Supongo que el tener que llamar a casa y decir que llego mañana, fue el motivo. Decir que tendría que pasar la noche en un hotel, sola, siempre da un poco de miedo.
Y entonces, me dan la llave de la habitación y al subir y compartir espacio con aquel chico de camisa de cuadros, me empiezan a temblar los cimientos. Y su olor al respirar el mismo aire que yo. El acercarme a apretar el botón y notar sus ojos miel clavados en los míos y no poder dejar de mirarle. Te juro que si me hubiese besado no hubiese podido parar.
Y ahora, odio recordar que le dije que te echaba de menos. Y él decirme " no está tan lejos, pero yo estoy tan cerca..." Creo que tuve un incendio en mi interior y que si no fuera por que se abrieron las puertas de la cuarta planta y subió alguien, le hubiese querido hasta el final.
No se como decirte, que te voy a echar de menos...
Foto: Milano. Septiembre '10.