Si fuese a escribir un libro sería de mi.
Sería de volver a empezar. De volver a conocernos.
De inventarme mil primeras veces diferentes, como si importaran más.
Te acuerdas de aquella vez, que pedimos pulpo para cenar? O aquélla otra, que cogimos el coche y nos fuimos a la playa sin bañador? O tal vez, mejor, cuando me prometiste que nada iba a cambiar, y cambió?
Podría ser todo real.
Tal vez fue real.
Recuerdo una vez, en tu cama, gemir y pensar que aquello era lo que querría siempre, que nunca se acabarían las ganas de lo nuestro.
Y ahora todo es una ilusión, puede que bonita o no. Puede que no haya sabido como pedirte que te quedaras conmigo, no solo a mi lado.
Ahora podría cerrar los ojos y volver allí donde una vez habitamos, donde una vez prometimos que nos quedaríamos, dónde solíamos estar, no pasar. Donde hicimos la promesa de ser dos.
Donde tal vez un día podamos volver o dejarnos marchar para siempre.
Si fuese a escribir una historia, seria esta.