martes, 6 de octubre de 2009

otra vez toda la noche hablando.

Sólo quería tocar las estrellas.

Creía que por saltar más alto encima de la cama vendría peter pan y se la llevaría a dar una vuelta por el mundo de los sueños, que la rociaría con polvo de campanilla mágico y que se cogería a su mano y volarían cerca de la luna. Que por apretar más fuerte los dientes y por cerrar más veces los ojos podría inventarse un abecedario imaginario para crear múltiples palabras nuevas. Quería inventarse una consonante que se identificara con alguien que aún no conociese. Que sus palabras le encandilaran y ya nunca más se fuera de su lado. Quería que los números se multiplicaran por infinito y que su cabeza no olvidase nunca jamás los sueños que había construido. Que su alma no se olvidase de seguir despierta, soñando.
Quería que los sábados fuesen eternos, que no se acabasen los cafés ni las mantas de lana, ni las películas que invitaban a crear. Que enviarse cartas des de Beirut fuese casi obligatorio. Que los paseos por las ramblas durasen días, que los mimos le hicisen sonreír. Que ponerse colorada fuese un estado de ánimo común. Quería prohibir eso de irse a dormir a las diez, que los niños no son pequeños ya. Creía que lo óptimo era inventarse una hora del día que se dedicara a soñar, como la hora del día que se dedica a mirar la televisión o a dibujar familias felices.
Había decidido que escribiría una carta al ministerio pidiendo tal hora lectiva. Exclamando que la hora del té estuvise legalizada como en Londres. Que se permitiese contar con los dedos los días que faltan para Navidad. Que se construyese una noria bien alta al lado del mar para que al menos la gente pudiese invertir quince minutos de su tiempo a tomarse un respiro, exhalar aire no contaminado y abriese su mente hacia nuevos horizontes, que tomase las riendas de su vida o que encontrara el amor verdadero.

Y mientras pedía deseos, soplaba las velas de su cumpleaños*

14 comentarios:

Hollie A. Deschanel dijo...

Yo quiero una noria bien grande que me permita tocar las nubes. Así que enviaré una carta al ministerio para quejarme, que aún no he visto ninguna.

Muás!

Ela dijo...

que lindo!!
tambien quiero tocarlas =)

luciernagadeluz dijo...

Quien sabe, quizas algún dia llegue a tocarlas, por que no?. Un beso.

Coraline dijo...

a mi me encantaría un mundo así (:

Adriana dijo...

No te puede ir mejor el texto de fondo del blog. Eres una soñadora nata :)

Un beso!!

david_ts dijo...

Y a quien no le gustaría poder soñar con un mundo mágico a su medida en el qual solo con pensar en algo sucediera sin más...:).

Mientras no encontremos la manera para que esto ocurra...tendremos que seguir buscando la suerte por nosotros mismos..xd.

mua

Mirna dijo...

Eh, qué bonito... :) Me gusta mucho lo de "Que ponerse colorada fuese un estado de ánimo común" :)
Te ha quedado muy luminoso, como las velitas.
Yo también coincido contigo en la música, también me gusta Maldita Nerea y Dorian, Love of Lesbian y Zahara, Pereza... :)
Me gusta mucho tu blog y tus plantillas.
Luciérnagas en Marte
Mirna

ilusión dijo...

Si sabe cerrar tanto tanto los ojos como para inventar abecedarios nuevos, sabrá que las nubes sólo se tocan con los ojos cerrados y con un olor bonito clavado en la nariz :)
me gusta tu blog, tus textos..

Pintamonadas dijo...

soñar es gratis, yo tengo una lista infinita, me ha hecho la boca un fraile como dicen mis padres, y como tambien me dijeron, "tú pide que por pedir no pasa nada."

:)

Parpadee dijo...

El ministerio respondió al poco en una misiva oficial con su sello estampado en azul:

"Cambia ese pretérito de creer y querer y todas tus peticiones serán escuchadas. Cree y quiere."

¡Un saludo!

Eme dijo...

A mi me gusta solpar las velas despacio*

besosdulces*

Carmela dijo...

lindo seria que se haga realidad
hay que pensarlo asi que asi va a ser
muy lindo las cosas anteriores
saludos

Mrs.Sunshine dijo...

quiero vivir en un mundo así :)
ahora mismo estoy tapada con una de esas mantitas de lana :D

creo que me voy a soñar un ratito.

Bonne nuit!

Jorge dijo...

Yo también quiero vivir en un mundo así, en el que no exista una tarde de domingo aburrido esperando que llegue el lunes y trabajar otra vez. Por cierto, sabes donde puede estar esa noria al lado del mar? Me gustaría subirme y por un momento olvidarme de todo :P

Saludos!