miércoles, 23 de septiembre de 2009

Apaguen las luces. ¡Se abre el telón!

Se sentó sola, frente al televisor.

La misma temática todos los días. Esperar con una bolsa de palomitas en la mano y una película.
Sólo quería desprenderse de ese halo que la rodeaba, que la hacía parecer angelical.

Estaba sola.

Siempre había querido pasearse por todos aquellos festivales de cine que se hacían en el país. Pero nunca había tenido suficiente valentía para afrontarlo sola. Le encantaba el cine. Era como su segunda vida. Si su propio miedo a fracasar no le hubiese impedido intentarlo, lo hubiese hecho. Cuando se detenía en frente de un cine podía sentir el calor que desprendía, sentir la emoción que los personajes habían sentido al grabarla. Podía viajar entre ellos y sentir su entusiasmo. No le gustaban mucho los focos de luz, pero hubiese querido ser el centro de atención en cualquier espectáculo cinéfilo. Que todas las cámaras la retrataran a ella, que la gente se agalopara frente a la valla de la alfombra (roja) para pedirle un autógrafo o una foto.

Cuando estrenaban una película, que la prensa criticaba de "espectacular" era la primera que se dirigia al cine a reservar su entrada, si podía ser en aquel cine pequeñito y de aire familiar, de butacas rojizas, siempre en la misma línea y el mismo asiento. Era como una forma de desearle buena suerte. No siempre le gustaban todas las películas, pero sentía una especial deboción por aquellas que retrataban a familias divididas por guerras, intereses de poder, dinero, amores...sobretodo que no faltara amor. Amores imposibles, soñados, violentos, furtivos, genuinos, primeras veces, primeros besos...

De echo, iba al cine para poder vivir en todo aquel universo del que trataban las películas.
Vivir en los cuentos, en fantasías.
Pero que a la vez, retrataban todo lo que le puede pasar a una persona corriente.
( a veces, se sentaba en un banco del parque y dibujaba instantes, capturaba recuerdos.
Sólo para poder revivirlos más tarde, cuando se sintiera tan sola.)

Era como cuando veía una película, había escenas que le recordaban a situaciones que le hubiese gustado vivir, sentir, saber que te pasa cuando te ocurren. Poder decir a mi me ha pasado y reírte. Sentirte libre. Eso era. El cine la hacía sentir libre. Sin ataduras.
Todo lo que deseaba, todo lo que estaba en su imaginación estaba plasmado en una película u otra.
Por eso, vivía por ello.


pd:sigo aquí, aún no me he mudado de ciudad. No todo es tan "fácil" como parece (si lo parece).
Sólo que mi imaginación, creo, se ha tomado unas vacaciones.;)

8 comentarios:

Hollie A. Deschanel dijo...

Pero incluso de vacaciones, volverá. Me gustó el texto :)

Adriana dijo...

A mí también me ha gustado.
El cine tiene algo mágico :)

Besitos!

Parpadee dijo...

¿Quién no ha deseado alguna vez vivir una película en sus propias carnes?

Más tarde, cuando pase el tiempo y la vida le haya dado más de lo que espera, podrá decir que su vida supera con creces a las películas de aquella gran pantalla.

Y una alfombra roja sólo para ella.

Detrás de una mirada dijo...

Me ha encantado el texto..y a veces pienso que la relidad supera a las películas, auqnue sea por pequeños instantes, esos que son los que merecen la pena.Y por seguir en la misma ciudad, tiempo al tiempo y todo seguira su camino cuando llegue el momento. uN beso.

Pintamonadas dijo...

las vacaciones vienen muy bien, aunque el ser imaginativos nos abandone de vez en cuando.

en respuesta a tu pregunta...ahora geográficamente me hayo en mérida, culto y ruina romana así como ruinas son sus quehaceres diarios, la par de aburrida estoy. Quiero volver a valencia, aunque estoy unida de nacimiento a madrid, y entusiasmada con la idea de barcelona.

un lio vamos

:)

pd-. los mejores cines son los que aun conservan el tapizado de hace 40años, donde la pantalla parece de tela y las paredes son de madera con balconadas de oro. Son como teatros donde se sientan aun gary cooper y gene kelly

david_ts dijo...

A vere si al final tots podem fer-nos la nostra propia película i trobem el nostre final feliç:).

Segurament la nostra vida surtirà totalment diferent a lo que desitgem pero això no significa que hagin de pasar coses dolentes sino que poden vindre sorpreses inimaginables que ens facin alegrar el dia el dia:).

mua

Lucía dijo...

Precioso texto, ele*. Un placer leerte.
Di una vuelta por tus blogs, me gustan.
Gracias por tu visita al mío de cartas al atardecer y tu comentario.
Un beso.

Jorge dijo...

Hola!!
Muy bonito texto. Muchas gracias por pasarte por mi blog, aunque he de decir que mis textos son más aburridos, pero bueno te invito a pasarte siempre que quieras :).
Te escribo en este blog, aunque realmente no se cual usas más de los dos :). Me llamo Jorge. Nos seguimos vale? Así me paso por aquí a menudo.